Un app mendocina mide el impacto de comer en un restaurante - Mendoza Post
Post: Mendoza PostJueves 8 Feb 2018 12 días atrás

Bárbara Civic, una doctora en Ingeniería del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía del CCT Mendoza, junto a un equipo de investigadores, becarios, estudiantes de ingeniería química y electromecánica y un diseñador, desarrolló una app que permite cuánto impacta en la huella de carbono comer un plato de comida en un restaurante, "Yupi Restó". 

La huella de carbono es la totalidad de gases de efecto invernadero que liberan las actividades asociadas a un individuo, una organización, un evento o un producto.

La idea surgió en 2011, al trabajar en un proyecto de la Organización de las Naciones Unidades (ONU) sobre huella hídrica del turismo. En ese entonces, trabajaron en calcular el impacto en la huella hídrica de restaurantes y hoteles del barrio mendocino Chacras de Coria y diseñaron una calculadora de huella a través de una plataforma digital, a la que bautizaron “Yupi” (que significa huella en lenguaje millcayac, un dialecto huarpe).

“Todo lo que viene del campo -por la extensión de la tierra o el uso de los recursos- tiene incidencia en las huellas de las personas: vimos que era importante concientizar sobre el impacto que genera la comida”, contó Civit.

Después de la idea, vino la oportunidad: presentarla en el Hackaton Ambiente, una iniciativa conjunta entre el Ministerio de Modernización y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable que se realizó en octubre de 2017 en Mendoza, donde presentaron el prototipo y obtuvieron el segundo puesto.

Así nació “Yupi Resto”, la aplicación para que restaurantes y gastronómicos comprometidos con la sustentabilidad y la producción responsable, calculen y hagan pública la información de cuánto impactan sus platos de manera sencilla y de fácil interpretación.

"Yupi Restó" ganó el segundo puesto en el Hackatón Ambiente 2017.

“La idea fue tanto poder acercar información al cliente del impacto potencial de lo que comerá como concientizar a los propios gastronómicos, para que puedan rever sus proveedores, o cómo se cocina, entre otras cosas”. La aplicación permite hasta hacer las propias estadísticas de lo consumido, con el objetivo de tomar decisiones cada vez más conscientes.

Para calcular la huella de la comida, tienen en cuenta el impacto de la materia prima (por ejemplo: si es una milanesa, se sacrificó una vaca, una vaca que se alimentó, que tomó agua, que a la carne hubo que rebozarla con harina de trigo, que ese trigo se cultivó, se transportó); la energía que se utilizó para cocinarlo (si se frió, se cocinó al horno de gas, al horno solar): y el proceso posterior (si se lavaron los platos, qué residuos generó esa comida).

Con eso, se cuentan cuántos recursos consumió y cuántas emisiones liberó esa comida al medioambiente. Así, se tienen los datos de cuánto impacta ese plato en la huella de carbono, en la hídrica y en la ecológica -ligada a la tierra para producir el alimento-.