La joven imputada por matar a su novio había inventado un secuestro - Mendoza Post
Post: Mendoza PostMiércoles 3 Ene 2018 15 días atrás

 La joven de 19 años Nahir Galarza, quien fue imputada por el crimen de su ex novio en la ciudad de Gualeguaychú, había inventado un secuestro hace tres años y la causa quedó archivada por el fiscal que realizó la investigación cuando no pudo acreditar la veracidad de la denuncia.

Según trascendió, cuando tenía 16 años, la joven imputada por el crimen de Fernando Pastorizzo, estuvo desaparecida durante todo un día y cuando apareció en su casa les contó a sus padres que había sido drogada y que la habían secuestrado.

Tras varias horas sin saber de ella y según publicó el portal El Día de Gualeguaychú, la familia de la joven hizo la denuncia en la comisaría, pero cuando apareció sana y salva, y empezó a contestar las preguntas sobre lo qué había ocurrido comenzaron las contradicciones.

Galarza inventó un secuestro hace tres años.

El médico legista que la revisó no constató ningún tipo de lesión ni marcas en el cuerpo y el fiscal que llevó adelante la investigación no pudo acreditar la veracidad de la denuncia, por lo que la causa se archivó.

En ese momento, la noticia fue publicada en la prensa local, pero tras conocerse que el fiscal no pudo probar que lo que contó la chica era verdad, dejaron de hablar sobre el tema. Este antecedente contará ahora para sumar al perfil de la adolescente, a quien este martes la justicia le dictó la prisión preventiva.

La joven que el pasado viernes confesó haber matado a su ex novio permanece detenida en la Comisaría del Menor y de la Mujer, en la que esperara el juicio oral procesada por el delito de "homicidio doblemente agravado".

Cuando tenía 16 años, Galarza estuvo desaparecida todo un día.

En las últimas horas, la justicia ordenó realizarle las pericias psicológicas a la chica durante los primeros días de febrero, cuando se reinicie la actividad judicial.

En tanto, el fiscal del caso, Sergio Rondoni Caffa, espera el resultado de las pericias de los celulares de la imputada y de la víctima para determinar el tipo de vínculo que existía entre ellos y poder así definir si cambia la caratula del expediente a homicidio simple, al que le corresponde una pena de entre 8 a 25 años o si mantiene el homicidio doblemente calificado, que tiene una pena de prisión perpetua.