Visitando bodegas: Finca Decero, los tintos que te hacen olvidar del mundo - Mendoza Post
PromocionadoSábado 23 Dic 2017Sábado 23/12/17 atrás
Diseñadora y bloguera
porAndrea Mendoza Ghinaudo

Estuve un rato con los dedos en el teclado sin poder empezar la nota, porque no podía poner en palabras las sensaciones que viví cuando estuve en esta bodega.

Poco a poco mi cabeza logró ponerle orden a todas ellas y finalmente llegué a la conclusión que lo que realmente quería era congelar el momento, ponerle pausa a la vida, hacer una inhalación larga y dejarme llevar. Como cuando hacés la planchita en la pileta, que nada más importa, solo el disfrute.

Sensaciones que se van sumando cuando empezás a recorrerla, cuando te atienden en el resto, cuando caminas por esas galerías y pisás el césped que tiene como 20 cm de alto.

En Finca Decero tienen una filosofía que quiero compartir: Hacer las cosas a mano, cuidando los detalles y siendo respetuosos con el medio ambiente. Tratan, en cada uno de los procesos para la elaboración del vino, de tener el menor impacto sobre la naturaleza. No sé con ustedes, pero conmigo eso suma y mucho.

Tranquilidad absoluta en sus jardines.


El dueño suizo, Thomas Schmidheiny, quiso empezar toda una bodega de cero (de ahí el nombre), eligiendo el terroir, plantar solo las variedades que se adaptaran al clima, sin ningún tipo de capricho y focalizándose en la calidad del procedimiento, con pequeñas producciones pero siendo consciente de que estaba generando vinos únicos.

Sala de barricas

Impecables los tanques de acero inoxidable

Tomás Hughes es el enólogo de la bodega que accedió a contarnos sobre las nuevas adquisiciones.

El restaurant

En el primer piso del edificio funciona el resto que está equipado con originales mesas blancas y sillas con cinchas entrecruzadas que resultan comodísimas, amén de la vista que podés pasar horas deleitándote con sus verdes viñedos o perderte entre las nubes que juegan entre las montañas.

Les cuento que el menú que probamos está compuesto por 4 pasos:

1- Appetizer: Sopa fría de tomates de Agrelo, pan de ajo crocante, langostinos a la plancha y pepino fresco.

Se notaba que los mariscos eran muy frescos por la textura, armados y con un toque de crocante. Me gusto mucho.

Langostinos a la plancha

2- Entrada: Ensalada de coliflor y vegetales, carne marinada, pesto de tomates secos.

Este plato parecía un cuadro de Miró, estéticamente perfecto, aunque la carne marinada no terminó de convencerme.

Equilibrio cromático en la entrada

3- Principal: Filet mignon, lactonesa de remolacha, queso de cabra, hongos confitados y cebada perlada.

Esta carne me gustó mucho especialmente por las especias con que fue condimentada, en el punto junto en que la pedí.

Muy rico el filet mignon y sus especias

4- Postre: Cremoso de chocolate, frutillas frescas con albahaca, crema helada de zanahoria y jengibre, sopa de naranja y canela. En este punto tengo que levantarme de la silla y hacer una reverencia al chef porque la combinacion de chocolate con naranja para mí es sublime, y supo darle a cada uno de los componentes la textura ideal. Pulgar arriba total.

Chocolate, frutillas, helado y naranja

A diferencia de otros lugares, acá no te dicen que vino tomar con que plato, te sirven 3 copas y vos vas decidiendo con qué lo vas combinando. ¡Tanto para Decero!

El trío de tintos que probamos

- Syrah 2013 de Línea Clásicos que pasa 14 meses en barrica. Aromas ahumados y ciruela fue lo que pude sentir. En boca con fuerte presencia de taninos, estructura redonda que no destaca ningún sabor en especial.

- Cabernet Sauvignon 2013 de Línea Clásicos que pasa 14 meses en barrica. Su aroma fuerte me llenó las narinas por un buen rato y es inversamente proporcional a su sabor que no es tan potente.

- Petit Verdot 2013 de Línea Mini Ediciones. Pasa 16 meses en barrica de roble francés. Primero festejo que hayan hecho un vino con este varietal solamente, pocas bodegas lo tienen. Pude sentir mucha fruta, especialmente durazno y ciruela tanto en boca como en aromas presentes.

Deleite tinto

The Owl and The Dust Devil y Amano

Hay dos blends que tienen características especiales que quiero destacar:

- The Owl and The Dust Devil (Cabernet Sauvignon 39 %, Malbec 32 %, Petit Verdot 19% y Tannat 10%) pasa 18 meses en barricas de roble francés (40 % nuevas). De sabor profundo te queda titilando en el paladar un rato largo y con mezcla de aromas maderosos y algo frutados.

Este vino tiene todo un halo de misterio avalado por una historia entre el búho y los remolinos que se arman constantemente en la zona. Si querés conocerla bajate la app que te cuenta la historia completa: resta puntos que solo está en inglés.

Bella la etiqueta del búho

- Amano (Malbec 66 %, Cabernet Sauvignon 25 %, Petit Verdot 6 % y Tannat 3 %) proviene de parcelas específicas del viñedo y racimos seleccionados especialmente. Pasa 20 meses en barrica de roble francés de primer uso y 10 meses en50 botella antes de ser lanzado al mercado.

Vino ícono de Finca Decero

Te dejo la última info:

Visitas guiadas: Lunes a sábado 9.30 hs, 11 hs, 12.30 hs y 15 hs
Opcion 1: Degustación de 3 vinos $200.-
Opción 2: Degustación de 5 vinos $350 (incluye Amano)
Web de la bodega: www.decero.com



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Twitter: @AndreaMzaG
Instagram: andreamzag
Fotos: Gustavo Valles