Por qué Boudou le teme a Vandenbroele - Mendoza Post
Martes 14 Nov 2017 4 días atrás
Editor en Jefe

Este lunes, Alejandro Vandenbroele sorprendió a propios y ajenos al pedir que lo integraran al programa de “protección de testigos” en el marco del expediente Ciccone.

Allí se investiga el papel de Amado Boudou en la adquisición de esa imprenta, la más importante del país, a través de prestanombres y con financistas fantasmas en la trastienda.

La justicia se encuentra detrás de esos datos: ¿Quién es el que puso el dinero para adquirir Ciccone? ¿Quién está detrás de la misteriosa firma The Old Fund, interesada en hacerse con esa empresa?

Hay muchas sospechas, pero pocas precisiones. Está claro que no hay documentos que puedan refrendar nada. ¿Quién documenta acaso un hecho de corrupción?

Vandenbroele, el dueño de todos los secretos

Por eso, es harto relevante la declaración de Vandenbroele, porque es conocedor de primera mano de esas y otras cuestiones.

Su testimonio permitirá conocer la respuesta a esas preguntas, pero también a otras, como aquella que conduce al millonario contrato formoseño que permitió embolsar 7,6 millones de pesos a la referida empresa "fantasma".

Ver además: "Vandenbroele se retiró protegido hacia un lugar seguro del programa"

Es un hecho que complica a varios funcionarios de Formosa, incluido el eterno gobernador Gildo Insfrán. Se trata de una millonada de dinero avalada por el Fondo Fiduciario Provincial (Fonfipro) para el pago de la factura número 3 del talonario de The Old Fund.

Dicho sea de paso, se trata de la misma firma que aparece en el expediente que indaga a Boudou por enriquecimiento ilícito.

Laura Muñoz, la iniciadora de todo

Sobre esta última investigación también opinará Vandenbroele, porque aparece en la denuncia judicial de marras, presentada por quien escribe estas líneas en el año 2012. El exmarido de Laura Muñoz conoce los detalles que permitirán armar el rompecabezas.

Mientras todo transcurre, Boudou se muestra sonriente y distendido. Pero solo por fuera. Como dice aquella vieja frase, “la procesión va por dentro”.