Los preocupantes "códigos" entre adolescentes que permiten el bullying - Mendoza Post
Post: Mendoza PostViernes 21 Abr 2017Viernes 21/04/17 atrás

Esta semana, en la escuela Manuel Belgrano de Godoy Cruz,  un alumno de 17 años, aparentemente víctima de bullying y cansado del acoso que sufría, intentó atacar con un cuchillo a otro estudiante de ese establecimiento, pero fue frenado por sus compañeros antes de poder concretar el ataque.

El chico había asistido al colegio con la idea de agredir al compañero que lo molestaba a diario, y llevó un cuchillo de 14 centímetros. 

Las autoridades de la escuela radicaron la denuncia, y el caso fue derivado a Justicia de Menores. El joven agresor fue derivado al hospital psiquiátrico Carlos Pereyra para determinar su estado mental. 

La psicopedadoga mendocina y especialista, Nancy Caballero, analizó este preocupante hecho y aseguró que es la prueba de que "la educación fracasó", además aseveró que los docentes son responsables, ya que el bullying se da en un ámbito donde no hay adultos referentes y recomendó "más empatía y menos códigos, que son carcelarios".

"Me preocupa  no recibir consultas de padres de chicos abusadores"

"En estas situaciones está involucrada el resto de la comunidad educativa, y están los compañeros en el medio, que son testigos y parte", consideró Cabellero en diálogo con Te Digo Lo Que Pienso -que se emite de lunes a viernes de 6:50 a 9:00 en Radio La Red Mendoza 94.1-,y expresó que "hasta los docentes  lo empiezan a naturalizar y ya llega un momento que no se documenta".

"Cuando hay una situación de violencia, puede ser algo de un momento, o bien una situación que se viene sosteniendo en el tiempo, y eso nunca se mantiene en el mismo nivel, va aumentando", aseguró la especialista.

"Si no tuviera público, no existiría el bullying". 

"El bullying se da en un entorno donde no hay adultos referentes"

Para Nancy, "la escuela es el único espacio propio del ser humano donde aprendemos a poner los sentimientos en palabras. Estos chicos pudieron debatirlo, pero si llegaron a esto, es porque la educación ha fracasado absolutamente".

Según Cabellero, "para el alrededor, la situación de acoso es un divertimento. Si no tuviera público, no existiría el bullying. Se necesita de la complicidad del que se ríe y del que hasta justifica", y agregó: "El bullying se sostiene en la justificación explicita o implícita del entorno".

"Me preocupa mucho que las consultas me las hagan los papás de los chicos que sufren abusos, pero no de los abusadores"

"El acosado puede terminar en suicida, y el acosador en delincuente"

La psicopedagoga no solo se mostró preocupada por la cantidad de consultas de padres de chicos acosados, sino por las poquísimas y casi nulas consultas que recibe por parte de los padres de chicos acosadores. "Me preocupa mucho que las consultas me las hagan los papas de los chicos que sufren abusos, pero nunca me llega una consulta de un padre o madre que abusa a sus compañeros". 

"Los padres, a veces lejos de poner un freno, se suman. Capaz estos padres no se están dando cuenta que el chico que sufre bullying puede llegar al suicidio, y que el que abusa cree que puede ser líder mediante el maltrato y la violencia. Hay autores que hasta dicen que es un futuro delincuente, yo creo que será un futuro disocial", consideró Caballero.

"El papá del acosador debe estar más preocupado que el acosado".

En relación a la complicidad adulta, la psicopedagoga aseguró: "El bullying siempre se hace en un entorno sin adultos referentes. Entonces los docentes tienen mucha responsabilidad en esto".

"Hay que enseñarles desde jardín a ponerse en el lugar del otro"

Además, se mostró preocupada por los denominados "códigos" que se manejan entre los adolescentes, y dijo: "Se ha instaurado esto de no ser buchón, los chicos no avisan a los adultos. Esos son términos carcelarios. Acá hay que ser empático. Hay que trabajar esto de ponerse en el zapato del otro".

Y recomendó: "En la escuela no tienen por qué ser todos amigos de todos, pero sí buenos compañeros. Hay que desarrollarles desde jardín a la universidad la empatía, y no los códigos, que son de la cárcel".