Quincho: Sacapresos, DDHH, la Corte y Cornejo, el lío del año - Mendoza Post
Post: Mendoza PostDomingo 27 Dic 2015Domingo 27/12/15 atrás

“¡¡10 …9 …8 …7 …6 …5 …4 …3 …2 …1…!! ¡¡Feliz Año Nuevoooooo!!” Los fuegos artificiales estallaron frente a los ojos del gordo, que por unos instantes vio todo en blanco, rojo, azul intenso y amarillo. El olor ocre de la pólvora le arrugó la nariz, mientras avanzaba como podía por la Avenida San Martín. La calle central de los mendocinos estaba repleta de bote a bote en el Kilómetro Cero, desde Patricias a San Juan y desde Rivadavia hasta Espejo; todo era un enorme cotillón de gente saltando, gritando, bebiendo y festejando el Año Nuevo. Era un loquero. Un grupo de policías de Guaymallén avanzaba tipo comparsa, disparando tiros al aire con sus Itakas, brindando por el nuevo año meta ferné con Coca y ritmo de bailanta, para toda la tevé nacional. Desde el Pasaje San Martín, hordas gorilas les arrojaban aceite hirviendo. Julián no entendía bien qué pasaba. En su mano derecha tenía una copa de Martini con la última aceituna de la Promoción Industrial en el fondo. En la puta vida había tomado Martini. Más fuegos artificiales atronaban la noche del 31. Como en Nueva York, pero sin neoyorquinos y con Los Trovadores de Cuyo y Pocho Sosa. En la pérgola de la Peatonal apareció una caravana de presos liberados por la Corte, con los jueces a la cabeza dándole al bombo que daba gusto. Una pancarta rezaba “Justicia por los pibes inocentes”. A medida que llegaban a la esquina de Peatonal y San Martín, subidos a un barril de 200 litros de vino excedente, el jefe Munives y el ministro Gianni Venier les daban un palazo en la cabeza, sin ganas ni pasión, y los metían en una bolsa sin orden judicial, qué mierda.

Venier y Munives.

Por si acaso, como único documento, los presos llevaban el teléfono de su abogado preferido. –Es por las dudas, jefe, uno nunca sabe cuándo la yuta se rescata…- le dijo uno de los liberados al gordo, mientras se metía en la bolsa del ministro con un chichón en el marulo. En un puestito trucho de pirotecnia disimulado en un macetón, a los liberados que habían esquivado el garrotazo de La Gestión les entregaban fierros para salir de escruche esta misma noche. Julián se sintió mareado… las pesadillas le perseguían y no había pastilla que se las quitase. La gente muerta de calor, gritando su felicidad y abrazando a todo el mundo, se movía como una marea descontrolada.

Chicas de Huracán Las Heras con los senos que les explotaban en las remeras mojadas por un destacamento de bomberos, se arrojaban encima de Julián para gritarle Feliz Año Nuevo. El gordo tuvo un vahído en el mismo sueño y se vio a sí mismo huyendo de un Átomo con una caja de sidra Rama Caída en una mano y un bolsón de pañales berretas en la otra, junto a una banda de pibes “fierita” que escapaba con él. Unos policías les seguían, pero se tropezaban en los cordones de los borceguíes y caían al suelo. Demasiado. Las piernas se le aflojaron, y Alfredo Cornejo apareció desde la nada para llevárselo preso. Garrotazo y a la bolsa. –Ahora andá a quejarte a Omar Palermo- le dijo. El gordo cerró los ojos y se hundió en la negrura total. Despertó de un salto, tosiendo, y congelado por el aire acondicionado. Lo apagó y abrió las ventanas de par en par, asfixiándose con los 32 grados de las tres de la mañana. Luego fue a la heladera y vació a borbotones una jarra de limonada helada con menta y jengibre, puso la cabeza bajo un chorro de agua fresca y se fue a dormir con la bolsa de hielo en la nuca, hasta la hora de las compras. Antes de caer profundamente en el sueño, tuvo la visión de Laura Montero cantándole una canción de cuna a Juan Carlos Jaliff, que era un bebé de pecho.

En el cuadro que ornamenta la pared norte del quincho, la que da a Las Heras, se morían de risa.

Menos mal que se acaba 2015.

Brindemos, que esto es joda.

-…-

Julián sonrió mientras recordaba su pesadilla de anoche, a la vez que preparaba pollo al disco. Sanito, muchas verduras y sin piel. Y muy sencillo de hacer. El secreto era tener el disco bien caliente sobre los leños encendidos, saltear allí los aros de cebollas, los pimientos y el verdeo, agregar las piezas de pollo sin piel y pasadas por harina y pimienta negra, y dejar que la magia del fuego hiciera el resto. Agregaría caldo de verduras, una botella y media de Sauvignon Blanc, papas en rodajas, chauchas ya hervidas, y arvejas. Una de las comidas más ricas del campo. El Ruso revisaba su Smartphone.

-¿Qué haces?

-Miro en Linkedin el perfil del Guillermo García.

-¿Por?

-Porque quiso volver a la Coviar invocando reserva del cargo, y lo sacaron carpiendo. El Guillermo era gerente administrativo antes de irse al INV. Pero en ACOVI va a tener refugio…- dijo el hombre de los negocios menos confesables del grupete. Julián sonrió y no dijo ni mu. Los tiempos vendrían difíciles para muchos compañeros peronistas en las organizaciones del vino.

Los muchachos fueron llegando en tropel, tratando de entender algo de todo este despelote entre la Corte, el Procurador y el gobierno de Cornejo por el fallo que los apuraba a sacar presos y a limitar detenciones. La discusión iba a estar brava. El gordo abrió el fuego mientras servía las primeras porciones.

-¡Por fin, carajo, un gobernador con autoridad, dispuesto a desoír un fallo de la Suprema Corte, porque es malo para la gente, y porque va a sacar presos a la calle! ¡Vamos, Alfredo…!- dijo a los gritos, revoleando una copa del Torrontés de Susana Balbo, un vino fresco y frutal para estas noches de calor intenso. El Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, lo dejó que terminase su brindis, y contraatacó. –Si te lo vas a tomar en serio, te cuento bien lo que pasa…- dijo. El gordo asintió, y el Ruso y Ludovico, al que le habían invitado a militar en la línea interna “Medio Afín” de Cambiemos, se dispusieron a escuchar. El radical del grupete bajó la ansiedad con un trago de vino y arrancó, con la imagen de Almafuerte en su cabeza.

-Miren muchachos… un poco de cocina interna. Es obvio que este fallo es de autoría intelectual del Omar Palermo, y lo más probable es que los jueces del Supremo, los que lo firmaron, por lo menos, se ganen un premio internacional por la calidad de la decisión y del fallo en sí. Nadie puede estar jurídicamente en contra de algo que intentó ordenar el enorme despelote que hay en la Justicia, por un lado, y en las cáceles, por el otro…- arrancó. El gordo casi no le dejó seguir.

-Sí, pero los fallos judiciales no son para ordenar políticas públicas sino para decidir sobre casos concretos, y acá le están diciendo a la sociedad que hay unas 800 personas presas sin orden de un juez, y el Gianni Venier dice que son menos de 160… Acá hay una mano política del kirchnerismo, que está en retirada, a través de Justicia Legítima para joderle el campo de acción a Macri…- asestó Julián con dureza. El Omar lo miró en silencio y Ludovico preguntó:

-¿Por qué? ¿Qué tiene que ver Macri?

-Porque hay 6.000 presos federales en todo el país de los que el 48 % más o menos está en la misma situación que estos presos de Mendoza, y porque si como analizaban ayer en la jefatura de gabinete de Patricia Bullrich, esto se aplicase a las provincias, de repente vas a tener un montón de tipos reincidentes en la calle, liberados, dispuestos a delinquir otra vez, empeorando las de por sí frágiles condiciones de seguridad. A ver amigos, este fallo tiene consecuencias políticas mucho peores que el decreto de Macri por la Corte Suprema nacional, que la intervención del Ministerio de Propaganda montado en el AFSCA o que sacar a patadas en el tujes a Sabatella. Este fallo podría tener secuelas muy profundas a nivel nacional y empoderar a un “Vatayón Militante” de delincuentes. Es la venganza perfecta del cristinismo puro, cuya ala judicial con fuertes lazos en Mendoza resiste con Gils Carbó a la cabeza…- explicó el único peronista del grupo, mientras repartía porciones de pollo al disco. El Omar retomó el protagonismo de la charla.

-Bueno, como sea, lo que hace este fallo es ponerles a jueces y fiscales plazos imposibles de cumplir para demostrar con pruebas que un tipo se va a fugar, antes de poder dictarle la preventiva. Se los explico con un caso. Supongamos gordo que sos un delincuente con muchas entradas a la cana. Muchas. Y condenas cumplidas. Te agarran choreando en el Átomo de Independencia y Olascoaga con testigos y cámaras y te detienen. El fiscal, que te puede detener, tiene que ponerte de inmediato –como dice la Constitución de Mendoza- a disposición del juez. En este caso son los jueces de garantías. Y va a pedir la preventiva. Tu abogado penalista va a pedir tu libertad, porque cuando el fiscal diga “hay que darle preventiva porque se va a escapar”, el abogado va a decir “no señor juez… mire… su conducta de detenido es ejemplar. Estuvo preso por ladrón 16 veces pero no se escapó nunca”. Y el juez, que no tiene ganas de que le rompan las pelotas, te va a liberar. Además, el Habeas Corpus de Xumek que pedía por más de 800 tipos, los jueces lo extendieron en el futuro a todos. A un delincuente detenido dentro de cinco minutos, le tienen que aplicar el fallo…- explicó el Omar, y hubo un silencio incómodo. Retomó el hilo después de un sorbo de Torrontés.

Palermo y Pérez Hualde firmaron. Llorente, se excusó.

-Y además no sabíamos nada. En el gobierno nadie sabía nada, y hay una disputa inútil sobre si a Gianni Venier los jueces se lo explicaron bien o no el miércoles anterior a Navidad. Y vos no podés firmar un fallo de estos sin saber lo que pasa en la realidad y las consecuencias que va a tener. Quieren limitar las prisiones preventivas pero en Mendoza sólo hay 110 pulseras electrónicas para vigilar las prisiones domiciliarias, y además las cárceles dependen del Poder Ejecutivo. Y son quienes debieron resolver en los últimos 15 años, por poner de punto de inflexión el motín de la Vendimia del 2000, el despelote de hacinamiento. Por otro lado es bien cierto que este fallo se pudo hacer uno, dos o tres años atrás, y que los muchachos de Justicia K no hicieron nada por incomodar a Paco ni antes a Jaque, y que incluso algunos integraron la gestión justicialista, y me refiero a parte de los letrados que firmaron el Habeas Corpus que la Corte resolvió…- contó. Y para rematarla, metió un tema verdaderamente jodido en la mesa. –Muchachos… detrás de esto hay muchos intereses… ¿Cómo cobra una buena parte de los abogados penalistas? Con la libertad, que tiene tarifas altísimas. Y esto va a ser un festival de gente en la calle.

-Es muy jodido lo que decís…

-Sí, y te voy a resumir lo que piensa el Alfredo y que no va a decir nunca jamás delante de medios y periodistas, o jueces. Hay una parte pequeña de jueces y policías que son “mano dura” y derechosos. Otra que son “progres” y pro Derechos Humanos, en proporción similar. Y una inmensa mayoría que son indolentes, cuando no vagos. Y si vos les fomentás la indolencia con un fallo como este para que no laburen, no van a laburar. “Y qué quiere señora… lo tuvimos que liberar… es imposible reunir la prueba que nos piden en 24 horas”.

El silencio ganó la mesa. El Ruso, que tenía muchos amigos en el Palacio Judicial, intervino.

-Gordo, no digamos las cosas como no son. El fallo, que se los paso completo por acá, no “limita” las detenciones, ni ordena excarcelar a nadie. Les dice a jueces y fiscales que hay 800 tipos presos sin decisión de un juez competente. Sólo con la prisión ordenada por un fiscal. Hay un tipo que lleva un año y ocho meses así porque la Justicia además de no dar abasto, es un despelote. Es cierto que el tribunal podría haber sancionado y reemplazado a jueces y fiscales indolentes, es cierto que mucho de esto es por la pelea de Omar Palermo con el Procurador de la Corte Rodolfo González que ordena prisiones preventivas que da gusto. Pero bueno, el fallo está, y es jurídicamente inobjetable. La política se equivoca en cuestionarlo. Ahora, la cocina. Pedro Llorente y Herman Salvini no firmaron y se excusaron, porque lo hacen en todos los expedientes que presenta Diego Lavado. Y Mario Adaro no firmó, porque supongo que estaría de licencia. Aunque no me extrañaría que haya estado negociando entre unos y otros, porque estuvo del lado de la política y conoce de qué se trata el sistema penitenciario. Nanclares y Pérez Hualde firmaron el despacho de Palermo porque no podían hacer otra cosa. Julito Gómez firmó con ganas. Y además piensan que si hay un momento para fallos como este, cuando está en cuestión desde el modo de protesta hasta la intervención de organismos federales, es ahora. Otra: los jueces no van a dar marcha atrás ni negociar la aplicación del fallo con Cornejo ni con nadie. A ellos la gente no les votó ni son candidatos a nada en elecciones, y no tienen empacho en firmar un fallo antipopular como el que nos ocupa. A lo sumo, van a dejar una puertita abierta en una reunión previa con el procurador, para ver los “detalles” de la aplicación. Y analizarán si hay que corregir algo. Pero no esperen decisiones en la reunión con Alfredo, Laura Montero, Gianni Venier y Dalmiro Garay el lunes a las 12:00, porque eso no va a ocurrir.

-¿Y entonces?- preguntó Ludovico.

-El fallo se tiene que aplicar, las cárceles tienen que estar en condiciones… Hay que mirar la letra chica… Los días que dan para ordenar todo son hábiles… enero no se cuenta… hay tiempo hasta abril por lo menos para regularizar las detenciones irregulares. Y nadie dice que los tienen que liberar, sino que un juez se tiene que hacer responsable de la libertad o detención de un tipo. Y no se pueden violar los tiempos procesales porque los fiscales no juntan pruebas o los jueces son vagos. Hay que laburar y hacer cada uno su trabajo…- dijo. El gordo trató de aliviar:

-Les cuento una perlita. Después de aquella Vendimia del motín, en la que De la Rúa se tuvo que ir, el ministerio de Justicia de la Nación hizo un relevamiento. La que estaba a cargo del sistema penitenciario argentino era Patricia Bullrich, la que ahora se agarra la cabeza con el fallo mendocino. Dos funcionarios que le reportaban a ella hicieron un trabajo impecable. Y no estoy de acuerdo, Ludo. Alguna negociación habrá. Yo sé qué Palermo y el Alfredo hablaron, que el Omar le dijo al gobernador que le estaban asesorando mal. Y el Alfredo fue y se hizo asesorar por tres grupos diferentes y todos le concluyeron en que habría un festival de delincuentes liberados…- dijo. El Ruso insistió, porque conocía del negocio.

Patricia Bullrich conoce bien el problema mendocino.

-En 2001 había sobrepoblación carcelaria en un 243 % exactamente. Desde entonces hicieron los módulos horribles de San Felipe, construyeron Almafuerte, están haciendo la cárcel federal que aún no tiene presos, y le compraron a la Iglesia el Borbollón para las mujeres. Nada de eso alcanza. El Procurador ha fomentado una intensa línea de dictar prisiones preventivas a lo loco, generando esta situación, este “tapón” judicial. Agravado por las disposiciones de Jaque que limitaron excarcelaciones y por la Ley Petri después, y los casos de violencia de género en los que ahora vas en cana derecho, lo que me parece bien. Y hay más inseguridad, y no menos. Es cierto. Y no hace falta que les cuente de las condiciones de detención, de cómo están las cárceles, de lo que pasa adentro, de las torturas… de los juicios y las sanciones internacionales... ¿no?- interrogó a la mesa.

Se hizo un silencio espeso.

-A la gente le importan tres carajos los tecnicismos, lo que quiere es que los delincuentes estén presos y en esta lo banco a Cornejo…- dijo el gordo. El Omar asintió. El Ruso negó con la cabeza. –No podés tener un Estado de Derecho violando los derechos humanos de personas que se presumen inocentes –todos- hasta que se demuestre lo contrario- dijo.

-A Matías Quiroga lo mataron porque unos hijos de puta estaban sueltos por una mala decisión judicial y por los huecos del sistema que algunos aprovechan bien- golpeó duro el Gordo.

-Sí, pero a Matías también lo mataron porque no hubo prevención y había una banda armada circulando en un auto hasta con armas largas a plena luz del día en las inmediaciones de un supermercado…- dijo el Ruso. El gordo apartó el plato. Si no fuesen amigos de toda la vida, la cena habría terminado pésimo. Los muchachos se abrazaron, se desearon Feliz Año Nuevo, y partieron rumbo a los autos. Ni postre hubo.

-Gordo… ¿te enteraste del despelote que hay con la Coviar?

-Sí, muy fuerte. Hay un enfrentamiento de vida o muerte por ese organismo y ese presupuesto de unos cien palos al año de empresarios de todos los colores y niveles de guita, más los aportes y créditos provinciales, nacionales e internacionales, entre Bodegas de Argentina y Wofa, vs Eduardo Sancho y Pepe Zuccardi.

-¿Y quién va a ganar?

-Es una cuestión de votos. En la COVIAR, que es un ente mixto, hay 20 votos entre el INV, Mendoza y San Juan, y las entidades productoras primarias y bodegueras, y cooperativas. Nosotros los que queremos disolverla por poco útil, trencera, y porque la usan para la política, tenemos entre 11 y 13 votos. Hay que transformarla en un organismo ejecutor de los planes de promoción y listo, y dejarle a Wofa las estrategias de mercadeo y al INTA, la UNCUyo y el INV las investigaciones. Parece que hay gente que piensa que en la Coviar pasó de todo, malgastaron la guita, desmanejos... pelea fuerte.

-¿Qué pasó con Guillermo García, hablando del INV?

-Nada, lo que contó el Ruso. Quiso refugiarse en la Coviar y lo sacaron corriendo. Hay mucha bronca con él.

-¿Por?

-Porque hizo un “INDEC” a la kirchnerista en el INV con cifras truchas. Hoy nadie sabe de cuánto es el excedente del vino, de qué calidad es, de qué color es –porque hasta en eso hay dudas- o incluso si es vino o no, porque con la volatilización se transforma en otra cosa. En la última reunión de Coviar le pidieron los datos y dijo “sí” y nunca los entregó.

-¿Viene Carlos Tizio al INV?

-Sí. Ya llamó el ministro Ricardo Buryaile a los que tenía que llamar en estos días, y el decreto sale este lunes. Antes, rebotaron desde Alfredo Aciar hasta Marcos Niven, y Ricardo Mansur. Un dato: Mauricio le había prometido al PD que tendrían ese sitio. Tizio viene de ese ADN, pero es un tipo serio de la industria que viene de gerenciar al Clos de los Siete. Y hablando de rebotes… A partir de hoy, Vaquié es “ministro de guerra”

-¿Por?

-Porque si no aceptaba el tercer ofrecimiento que le hizo Cornejo, iba al destierro, que en el radicalismo es peor que saltar a la “opo”

-¿Cómo, tres?

-Sí. Primero le ofreció Hacienda. Y en ese caso Martín Kerchner iba a ser el presidente de la Cámara de Diputados. Y Enrique no quiso. Después le ofreció la DGE, y tampoco. Y al final agarró Economía y todo lo que hay en esa bolsa.

-¿¿La DGE?? ¿¿En serio?? ¿Y Jaime Correas?

-Preguntale a Cornejo… pero así fueron las cosas.

-Gordo… lo último… ¿Qué es la justicia?

-…es la Última Iglesia. La Catedral en la que todos tenemos que hacernos responsables de nuestros actos.

-Me gusta. Feliz Año Nuevo.

-Feliz Año Nuevo. Nos vemos en 2016, que viene divertido.

Y así, entre abrazos y saludos, los amigos desaparecieron en el sentido estricto de la palabra.